Adán Ezequiel Mejía Renderos

Candidato No Partidario a diputado por el departamento de San Salvador.


¿Sabía usted que muchos latinoamericanos no tienen patria, a pesar de haber nacido y crecido en su propio país?

Muchos viven sin extrañar su cultura y su pueblo.

En cambio, otros si tenemos amor a nuestra nación, a tal grado que somos capaces de renunciar a lo que hacíamos para contribuir en el rescate de nuestra patria.

La corrupción se ha incrustado a tal grado en los países latinoamericanos, que cuando ven la corrupción de sus gobernantes, los justifican, justificando el robo al pueblo con la popular frase: “ya robaron unos, hoy les toca a ellos”.

Me duele escuchar que el criterio para ir a emitir el voto en muchos países sean en función de: “hay que elegir entre el menos peor”.

Me niego a creer que cualquier país del mundo está destinado a la corrupción, que ese sea el único camino al que puede aspirar cualquier mandatario, la corrupción impera porque los ciudadanos de bien se han alejado de la vida política y gubernamental de la nación, muchos creen que la corrupción no es tema que deban tratar ellos, ya que no son la que la ejercen, pero si son los que la permiten y a los principales afectados.

Es por eso que hoy la patria clama a voz en cuello para que los que tenemos verdaderos principios y valores tomemos acción en la vida política.

Hay un refrán muy popular en nuestro país hermano Nicaragua:

“A la madre y la patria nunca se le abandona cuando están enfermas”.

Yo espero que a los compatriotas que les toque retornar a sus países por el fin del Estatus de protección temporal (TPS) u otros motivos, que los obliguen regresar, vuelvan más conscientes, con ganas de aportar más energía, más trabajo, para sacar adelante el proyecto de construir una patria más justa, equitativa e independiente en sus países.

Yo espero que todos los que un día dejaron su país en busca de mejores oportunidades, no abandonen completamente su tierra, si su deseo no es participar de forma directa en la vida política para lograr un cambio apoye a esas personas que han levantado la voz contra la corrupción.

Solo los ciudadanos con ética pueden identificar los valores reconocidos por la comunidad y también descubrir aquellas acciones inmorales de los gobernantes.

Los que tenemos ética al ver las agendas de inmoralidad de los grupos pro abortos, LGTBI y otros no podemos estos pasivos y mucho menos indiferentes,

Nos preocupa el país que heredaremos a nuestros hijos y nietos y esto nos impulsa a velar por el bien público y rebelamos ante las actitudes o comportamientos que lo perjudican.

Los países latinoamericanos lastimosamente han caído en una ola de violencia que muchos gobernantes, creen que para frenarla no son suficientes las leyes, sino que han caído rendido ante los malhechores, a tal grado que han negociado para dar una imagen de paz, una ilusión que afecta directamente a los más necesitados.

Porque cuando hay tregua con los grupos delictivos, estos no dejan de delinquir, sino que cambian sus modus operandi, las extorsiones de las pandillas no han cesado, estas continúan, el control territorial, sigue en manos de los delincuentes, los desaparecidos continúan.

En mí país, El Salvador, es decepcionante que el actual alcalde de San Salvador, el diputado Norman Quijano y otros gobernantes financiaron a pandilleros y hay claras evidencias que el actual gobierno ha realizado una tregua como lo hiciera el FMLN en sus dos gobiernos ejecutivos.

Los contratos públicos son un medio muy común para la corrupción, y la transparencia en las contrataciones o asignación es fundamental para contrarrestar la corrupción.

Solo gobernantes íntegros, con una honradez comprobada podrán cerrar verdaderamente las puestas a la malversación de fondos, al tráfico de influencia y al nepotismo.

La inmunidad presidencial y parlamentaria no son leyes inflexibles, están deben de regularse para que no se blinde a quienes cometen delitos de corrupción.

No basta con tener leyes, sino que deben hacerse cumplir.

La lucha contra la corrupción exige inspecciones bien programadas y una actuación decidida de inspecciones fiscales promovidas por ciudadanos honrados.

Creo que debemos presionar para que en el hogar y las escuelas o colegios se implemente y formen ciudadanos honrados.

¿Se educa suficientemente en la honradez?

¿Qué medidas tomas las escuelas ante las copias en los exámenes y los plagios en los trabajos?

¿Cómo se presenta y ejemplifica el valor de la honradez?

Edmund Burke, escritor y político irlandés, en reflexiones sobre la revolución francesa, dijo:

“Para que el mal triunfe, solo se necesita que los hombres buenos no hagan nada”.

Le exhortó en nombre de la patria a que no sea indiferente y pasivo, hoy la patria nos necesita.

¿Puedo contar con su apoyo?

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