Redacción: Naomi Villalobos.

Carlos Lozano es un salvadoreño de notable trayectoria que ha logrado establecer una de las compañías más sólidas en el sur de California, La Casita de Don Carlos Corporation, tras más de 30 años de haber dejado su país natal, esta es su historia de éxito.

SUS INICIOS

Carlos Lozano, se graduó a los 15 años de bachillerato en El Salvador, se marchó a estudiar a Perú en la Universidad de San Marcos la carrera de Ingeniería Pesquera, vivió en el país andino entre los años 1985 y 1987.

Luego regresó a El Salvador e ingreso a la Universidad Centroamérica José Simeón Cañas (UCA), donde cursó la carrera de Administración de Empresas, recibe una beca para continuar sus estudios en la Universidad Estatal de Chicago y decide tomar la oportunidad y marcharse por segunda vez, decisión que en eso momento no sabía le cambiaría la vida.

“Yo acepté irme en esos momentos por la convulsión de la Guerra que se estaba viviendo en El Salvador, no veía un futuro claro en el país, me marché y ahora sé que fue la mejor decisión”, comentó Lozano.

Llega a Estados Unidos en 1989 para continuar con su carrera de Administración de Empresas y comienza a trabajar con una compañía mundial llamada Editorial Británica donde se desempeñaba como Subgerente Nacional de Ventas, posteriormente le ofrecen manejar la oficina de California como Director de Región “y es así como termino estableciéndome y quedándome de manera permanentemente en el Estado Dorado”.

En California su deseo por seguir aprendiendo no se detuvo e ingresa a la Universidad World Vision donde obtiene su grado en psicología y teología.

VIDA EMPRESARIAL

Es hasta 1992 que Carlos Lozano y su esposa, deciden incursionar en los negocios, “me doy cuenta del potencial de negocios y decido realizar un estudio de mercado para conocer donde estaba concentrada la diáspora salvadoreña y saber el mejor lugar donde podría crecer mi negocio”, recuerda Lozano.

Es de esa forma que fundan La Casita de Don Carlos en 1992 en Pico Bulevar donde se especializan en comida salvadoreña y centroamericana, “tenemos más de 20 años con el negocio y nos hemos convertido en un referente de comida salvadoreña en el sur de California”, asegura Lozano.

Sin embargo, tal reconocimiento lo han obtenido con trabajo y dedicación por lo que hacen, “iniciamos con 3 empleados, nada fue fácil, fue un trabajo 24/7 pero me siento orgulloso por lo que hemos logrado y como estamos dejando el nombre de nuestro país en alto”.

Y no es para menos, pues 1996 abrió la segunda sucursal cerca del Macarthur Park y luego en 1997 fundaron el tercer restaurante en El Monte, California, ahora tienen 24 empleados.

Además, decidió diversificar su compañía con la compra en 2004 de una compañía de grúas y camiones en San Francisco, donde llegó a tener una flota de 15 camiones y un promedio de 35 empleados.

También, Lozano ha invertido en El Salvador, en 2018 abre un Sport Bart estilo Estados Unidos, llamado Los Compadres de Don Carlos, en el paseo del Carmen, Santa Tecla, donde cuenta con 12 empleados, “tuvimos una sucursal en Cojutepeque, pero como soy de Santa Tecla decidí invertir donde estaba mi gente y por eso moví mis inversiones, ahora con el proyecto de Surf City en El Tunco, estamos con un grupo de inversionistas que queremos invertir en un grupo de restaurantes allá”.

Hay más proyectos de inversión, pero por la pandemia de COVID19 los he dejado en espera.

Sin embargo, en 2014 toma la decisión de vender la compañía de grúas y el local de su restaurante de Macarthur Park, “tenía que viajar cada semana a San Francisco a ver como estaba el negocio, trabajaba 18 horas mínimo y solo descansaba 6, era un desgaste muy grande y decidí despedirme de ambos negocios, para centrarme en otros”.

LABOR SOCIAL

Sin embargo, despedirse de sus dos negocios no significo más tiempo libre ya que desde 2010 trabaja como profesor consejero y encargado del programa deportivo para el Distrito Escolar en el área de Hollywood, “se sienta muy bonito ver a jóvenes que pasaron por consejería o el programa deportivo convertidos en profesionales una familia formada y saber que de alguna forma logré contribuir en algo”.

Además, desde el 2014 inició como catedrático en la California State University, Northridge impartiendo filosofía y psicología y en la Universidad World Mision se encuentra a cargo de impartir psicología.

También, desde hace 27 años Lozano se involucró en el servicio comunitario “comencé a darme cuenta que nuestra gente salvadoreña en el área de Pico Unión, tenían muchos problemas con los jóvenes en las familias salvadoreñas, ya que sus padres trabajan todo el día y eso los dejaba en casa solos y en lugar de involucrarse en actividades positivas, tomaban acciones negativas y es donde comenzaron a formarse las pandillas”, cuenta Lozano.

Como psicólogo Lozano estaba acostumbrado a trabajar con familias disfuncionales “comencé a rescatar a este grupo de muchachos, tengo una organización que se llama LA UNION ORG, creé un grupo deportivo de niños y jóvenes, donde nadie pagaba absolutamente nada”.

A pesar de las múltiples tareas con las que ya cuenta, Carlos Lozano siempre ha hecho el tiempo para compartir y ayudar a los niños y jóvenes “Nos reunimos dos veces por semana y ya llevó más de 25 años manteniendo la academia, nosotros los llevamos, los recogemos, les brindamos los implementos deportivos, todo patrocinado por los negocios que tengo ya que no recibimos ayuda de otro lado”.

Además, cuentan con un programa de “NO al abandono escolar”, en el cual buscan darles otra oportunidad a los jóvenes “buscamos que los muchachos que han andado en pandillas y drogas, volverlos a reinsertar en la parte social y darles una oportunidad, para que puedan seguir su educación y se vuelvan unas personas de bien”.

Su organización ayuda un promedio anual de diez mil niños y jóvenes, razón por la cual ha sido reconocido por la ciudad de Los Ángeles.

Su organización ayuda a todos los niños y jóvenes que tengan una necesidad sin importar su nacionalidad, sexo o religión, “ayudamos tanto a salvadoreños, guatemaltecos, hondureño, mexicanos, incluso por la academia han pasado muchachos de Rusia, Tailandia y de todas las nacionalidades hemos tenido”.

Además, su organización ayuda a personas con dinero, ropa, vivienda, “las personas que se han acercado a nosotros siempre han encontrado ayuda”.

VIDA POLÍTICA

Lozano cuenta que hasta el momento nunca se había involucrado en el tema político en El Salvador y no por falta de oportunidades, ya que “los gobiernos anteriores de ARENA y el FMLN, siempre me han invitado, pero nunca les tomé la palabra, ya que debido a estos dos grupos fue que decidí venirme a Estados Unidos”.

“Siempre que van a entrar a un cabildeo político buscan apoyo del exterior, siempre vienen y nos ofrecen y a última hora no nos cumplen nada y nosotros siempre apoyamos”, agrega.

Desde el año pasado Lozano comenzó a involucrarse con el grupo de Nuevas Ideas de Antiguo Cuscatlán, sin embargo, se ha alejado del mismo “he colaborado con ellos, pero sin estar afiliado, me ofrecieron la oportunidad de ser candidato para el departamento de La Libertad, pero no se concretó por situaciones personales y por la tendencia en la que Nuevas Ideas ha ido formando sus bases, entonces he visto, varia gente corrupta de otros partidos y que han visto a Nuevas Ideas como un nuevo paraíso de refugio y yo no comulgue con esas ideas”.

Por lo anterior, Lozano ha decidido lanzarse como diputado independiente por el departamento de La Libertad, “he visto la necesidad que la gente tiene y que venga alguien que no trae bandera política, no traigo compromiso con ningún partido, por lo que mi compromiso es con la comunidad y el pueblo salvadoreño”, afirmó.

Una de sus principales propuestas es la generación de empleo a través de inversiones bilaterales, “tengo un grupo de inversionistas, de empresarios igual que yo, que tenemos la visión de invertir en El Salvador y formar empresas, ser inversionistas en nuestro propio país, tener inversión extranjera nacional”, aseguró.

Lozano, explicó que muchos salvadoreños en el exterior nunca han invertido en el país porque “no creemos en el manejo de la economía que hacen los gobiernos”.

Es por eso que con su propuesta espera se invierta en diferentes campos, “en el campo agrícola, industrial, hostelería y turismo, la parte de entretenimiento”.

PANDEMIA DE COVID19

Hasta el momento el empresario ha logrado mantener sus negocios “gracias a que tenemos un colchón financiero, hemos visto como negocios pequeños han quebrado por la actual situación, nosotros hemos tenido que poner a descansar a algunos empleados pero hemos estado pendientes y ayudándolos con canastas básicas para poder sobrellevar la pandemia”.

Además, en El Salvador desde el inicio de la pandemia ha estado enviando ayuda para el área de Colón, Tacachico, Opico, Zaragosa, Tamanique, “pero lo ha hecho a través del grupo de Nuevas ideas, porque no posee un grupo para canalizar la ayuda en El Salvador, así que el grupo de Antiguo Cuscatlán ha estado ayudándome a distribuirla y poder llevar esta ayudad humanitaria al pueblo salvadoreño”.

PROYECCIONES

En primer lugar, el empresario desea seguir invirtiendo en El Salvador, “creo en nuestro país, creo en nuestra gente, tengo un proyecto de restaurantes en la parte de Surf City y estoy con un proyecto en San Salvador para expandir la cadena de Sport Bar”.

Mientras que como empresario en Estados Unidos su objetivo es mantenerse como esta ya que sus negocios se encuentran bien, y continuar con su trabajo como docente y catedrático.

Además, en el área política “estoy a puertas de inscribirme como diputado independiente tan pronto como pueda viajar a El Salvador para tratar de representar a nuestros salvadoreños de la diáspora en el exterior, para que tengamos voz y voto en la Asamblea Legislativa y que podamos traer toda esa inversión extranjera que muchos salvadoreños tenemos en mente pero que no los llevamos a cabo porque no tenemos confianza en nuestro gobierno”.

Lozano asegura que ese es uno de sus sueños, lograr “una representación política en el país y de esa forma poder ayudar a que todos mis paisanos podamos mejorar El Salvador a través de las inversiones y generar empleo y evitar la migración salvadoreña”.

En el punto de la migración, Lozano se detuvo e hizo énfasis que no es todo color rosa como muchas veces se cuenta “muchos salvadoreños se van buscando un mejor bienestar, pero al llegar allá, se enfrentan a mucha discriminación y la arrogancia de la gente, Estados Unidos es un país duro, cuando uno no se ha desarrollado, ya poco a poco uno se va ganando el respeto, a base de esfuerzo y trabajo, no es fácil, ni rápido, pero se puede hacer”.

Para finalizar, Carlos Lozano envió un mensaje a toda la diáspora “no dudemos en apoyar a nuestro país, a los políticos nuestros de la diáspora, no tenemos ningún político, yo prácticamente sería el primer representante de la diáspora en El Salvador, así que apoyémonos para lograr El Salvador con el que todos soñamos”.

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